Una corredora de 24 años que participaba en el maratón de Nueva York se desmayó a 3 kilómetros de la meta y falleció
Por Jen Christensen, CNN
Una mujer de 24 años, originaria de Lewisberry, Pensilvania, se desplomó el domingo durante el maratón de Nueva York y falleció posteriormente en un hospital, según informó la Policía de Nueva York. Rachel Apa se encontraba a solo un par de millas (aproximadamente 3 km) de la línea de meta.
Las muertes durante los maratones son extremadamente inusuales, señalan los expertos, a pesar de que cada vez más personas participan en estas extenuantes carreras de 42,16 km.
La oficina del médico forense de la ciudad informó el martes que continúa investigando la muerte de Apa. Su padre, Steve Apa, declaró a The New York Times que la causa fue rabdomiólisis —conocida también como rabdo—, una afección poco común en la que el músculo esquelético se descompone y muere rápidamente, intoxicando el organismo. Esta condición puede dañar los riñones, producir problemas cardíacos potencialmente mortales o desencadenar un fallo multiorgánico.
Cuando Apa se desplomó, un transeúnte le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el personal de la carrera utilizó un desfibrilador. Los paramédicos trasladaron a Apa al hospital, pero no lograron salvarle la vida.
El Dr. Doug Farrell, nefrólogo del hospital Mount Sinai, que no participó en el caso, señaló que, si bien la rabdomiólisis es poco frecuente, ya había visto casos anteriormente en el maratón de Nueva York.
En un estudio publicado en abril, Farrell documentó un aumento drástico de los casos de rabdomiólisis durante el maratón de Nueva York de 2022. Ese año, los médicos trataron a 24 corredores por esta afección, frente a los tres o cuatro casos que suelen registrarse habitualmente en la carrera.
La diferencia parecía radicar en las elevadas temperaturas y la humedad, indicó Farrell.
En 2022, el índice de calor superó los 76 grados Fahrenheit (aprox. 24 °C), convirtiéndolo en el maratón de Nueva York más caluroso desde que la carrera se trasladó al mes de noviembre en 1986. El día de la prueba también registró temperaturas mucho más altas que las dos semanas anteriores, por lo que los corredores no estaban tan aclimatados al calor, explicó Farrell.
El domingo, las temperaturas fueron más moderadas, oscilando en torno a los 65 grados Fahrenheit (aprox. 18 °C).
El calor puede perjudicar o ralentizar a los maratonistas, ya que reduce la eficacia de la sudoración.
“Al correr, los músculos generan mucho calor. La función principal del cuerpo es eliminarlo”, afirmó Farrell. La temperatura interna de algunos maratonistas puede superar los 104 grados Fahrenheit (40 °C), señaló. En condiciones de calor y humedad, el sudor no se evapora ni enfría el cuerpo. Además, el calor acelera la descomposición muscular, y la deshidratación puede agravar el problema.
Los síntomas de la rabdomiólisis pueden confundirse con las molestias habituales de una carrera de larga distancia, señaló.
Entre los síntomas iniciales figuran el agotamiento, la debilidad, las náuseas, los vómitos y el dolor muscular. Los maratonianos que Farrell ha atendido con esta afección a menudo buscaron asistencia médica tras desmayarse o sufrir delirios durante la carrera.
El Dr. Jonathan Kim, director fundador de Emory Sports Cardiology, afirmó que las muertes durante los maratones son extremadamente infrecuentes y que los fallecimientos por rabdomiólisis serían “realmente muy raros”.
Kim, quien no participó en el caso de Apa, fue coautor de dos amplios estudios que analizaron datos sobre muertes en medias maratones y maratones completas en Estados Unidos a lo largo de 23 años.
“Esta muerte es sumamente trágica”, comentó. “No es habitual que una mujer joven fallezca mientras corre un maratón”.
Kim indicó que la causa más frecuente de paro cardíaco repentino en un maratón es el infarto de miocardio —el ataque al corazón en términos coloquiales—, y no la rabdomiólisis.
En el caso de los corredores más jóvenes, la segunda causa más común de muerte por paro cardíaco es de origen “desconocido”, señaló, “incluso tras realizar un estudio cardiológico exhaustivo”.
Los casos más leves de rabdomiólisis suelen darse entre corredores de fondo, ya que el tejido muscular se degrada durante el ejercicio. Si una persona jugara un partido de fútbol americano y posteriormente se sometiera a un análisis de sangre para detectar enzimas musculares, la prueba las identificaría; sin embargo, estos casos suelen pasar inadvertidos.
Se han registrado brotes de casos entre jugadores de fútbol americano universitario en Iowa (2011) y nadadores en Carolina del Sur (2007). En 2024, nueve miembros del equipo masculino de lacrosse de la Universidad Tufts fueron hospitalizados.
Los casos más graves también pueden afectar a atletas que entrenan con calor o que no se han preparado lo suficiente para una carrera de larga distancia; no obstante, la mayoría recibe tratamiento con líquidos intravenosos y se recupera, explicó Kim.
“Al considerar las causas habituales de paro cardíaco repentino en atletas jóvenes, la rabdomiólisis ciertamente no figura en la lista de causas frecuentes”, afirmó Kim.
Kim ha observado cómo crece el interés por correr maratones desde que comenzó a estudiar los datos sobre fallecimientos en estas carreras. La competición del domingo batió el récord mundial del maratón más multitudinario de la historia, con 61.146 corredores que cruzaron la meta.
Casi 30 millones de personas participaron en carreras entre 2010 y 2023; sin embargo, la probabilidad de que los corredores fallecieran por un paro cardíaco repentino se redujo a la mitad, y la tasa de supervivencia de quienes sufren un paro cardíaco mientras corren se acerca al 70%, señaló.
“Lo único que se acerca a ese 70% son los casinos, los aeropuertos y las escuelas secundarias que cuentan con desfibriladores externos automáticos (DEA)”, afirmó. “En comparación, la tasa estándar de supervivencia ante un paro cardíaco repentino fuera del hospital ronda el 10%”.
Kim instó a cualquier persona que se esté entrenando para un maratón a prestar atención a los signos de problemas cardíacos, como opresión en el pecho, mareos, dificultad para respirar y taquicardia.
Asimismo, aconsejó a los corredores consultar a su médico antes de inscribirse en un maratón, especialmente si presentan factores de riesgo cardíaco, como antecedentes familiares de infarto, tabaquismo o colesterol alto.
“Simplemente hay que asegurarse de abordar y comentar los factores de riesgo habituales”, dijo Kim.
Se desconocen los detalles sobre el historial de salud, la rutina de entrenamiento y los antecedentes médicos familiares de Apa.
Este era el primer maratón de Apa. Jugó al hockey sobre hierba en la primera división universitaria con la Universidad de Bucknell, donde se graduó en 2024.
Apa declaró que corrió el Maratón de Nueva York para recaudar fondos destinados a la lucha contra la enfermedad de Parkinson, en honor a su abuelo, fallecido a causa de esta dolencia en 2022. En su página de recaudación de fondos para el maratón, escribió que él le “enseñó a mantenerse activa, a superar sus límites y a afrontar desafíos, forjando así su amor por el deporte y el movimiento”.
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Con información de Associated Press
