“Una persona controla nuestro destino”: republicanos afrontan un riesgo creciente de cara a las elecciones intermedias
Por Patrick Svitek, CNN
Algunos republicanos están perdiendo la paciencia con la guerra del presidente Donald Trump en Irán, a medida que esta se acerca a los seis meses y amenaza con poner aún más en peligro sus posibilidades en las elecciones de mitad de mandato.
Sin embargo, en las contiendas más reñidas para la Cámara de Representantes y el Senado, los republicanos en situación vulnerable mantienen en gran medida su respaldo al mandatario, apostando a que los votantes estarán dispuestos a soportar el costo económico de la guerra en aras de la seguridad nacional.
“Resolvamos esto ahora y terminemos el trabajo”, declaró el lunes a la prensa en su estado el representante Zach Nunn de Iowa, veterano de combate que sirvió en Afganistán e Iraq, marcando un contraste con los demócratas que, según él, abogan por “simplemente rendirse”.
Esta es una tensión central de las elecciones de mitad de mandato, en las que el Partido Republicano defiende una estrecha mayoría en la Cámara de Representantes y espera conservar también la del Senado. Encuesta tras encuesta se ve que la guerra es impopular, pero los republicanos se muestran reticentes a romper públicamente con un presidente que sigue gozando de popularidad dentro de su partido.
“Hay una persona en este país a la que no le importan los precios de la gasolina, solo una, y, lamentablemente, esa persona controla en cierto modo nuestro destino”, afirmó Barrett Marson, estratega republicano de Arizona. “Para los republicanos es un ejercicio de equilibrio sobre la cuerda más fina: seguir apoyando al presidente y, al mismo tiempo, comprender el sufrimiento que atraviesan los votantes”.
El senador Jim Justice, de Virginia Occidental, declaró el lunes a la prensa en Washington que la guerra se ha convertido en un “desastre” y que los republicanos deben esforzarse más por abordar las preocupaciones de los votantes sobre la economía.
“Hemos pasado meses en los que todo el mundo se cruzaba de brazos diciendo: ‘Oh, todo irá bien. Todo irá bien’. Y yo he sido la voz que decía: ‘Viven en una cueva si no ven que la gente de ahí fuera, los Toby y las Edith, lo está pasando mal’”, señaló Justice. “Tenemos que estar, sin duda, más en sintonía con ellos”.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, un estrecho aliado de Trump, ofreció una evaluación realista mientras hacía campaña el lunes en Virginia junto a la representante Jen Kiggans, quien compite en un distrito electoral disputado y se enfrentará a la exrepresentante demócrata Elaine Luria en noviembre.
“El conflicto con Irán ha sido, por supuesto, la causa del aumento en los precios de la gasolina. Se ha prolongado demasiado”, declaró Johnson a los periodistas.
Al mismo tiempo, Johnson se mostró optimista y afirmó creer que EE.UU entrará “en una nueva fase (…) que mantendrá los precios de la gasolina en niveles razonables y que también reducirá los precios de los alimentos”.
Trump no siempre ha sido de ayuda para sus compañeros republicanos preocupados por las consecuencias políticas de la guerra. Ha restado importancia a la inquietud por el alza de los precios del combustible, asegurando que “jamás se disculpará” por haber emprendido acciones militares contra Irán. Asimismo, ha cuestionado la necesidad de hacer campaña durante las elecciones de mitad de mandato, dado que su nombre no figura en las papeletas de noviembre, aunque ha dado luz verde al uso de millones de dólares de su comité de acción política (PAC) personal para apoyar a candidatos republicanos en situación vulnerable.
Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada el lunes reveló que solo tres de cada diez votantes aprobaban la gestión de Trump respecto a Irán. Cifras de este tipo han brindado a los demócratas la oportunidad de convertir la guerra en un tema central de sus campañas.
Durante un mitin celebrado el domingo en Atlanta, el senador Jon Ossoff de Georgia —uno de los legisladores demócratas más vulnerables de cara a las elecciones de mitad de mandato— arremetió contra Trump, tachándolo de indiferente y distraído mientras los estadounidenses sufren las consecuencias de una guerra que él mismo inició.
“Hay algo singularmente despreciable en arrastrar a una nación a la guerra a base de mentiras, tratando a los ciudadanos como tontos y a quienes sirven en las fuerzas armadas como simples peones”, declaró Ossoff.
Los anuncios presentan cada vez más a los republicanos como el partido de la guerra interminable y el aumento de los costos. VoteVets, una organización que trabaja para elegir a veteranos demócratas, lanzó la semana pasada una campaña publicitaria contra el senador republicano Dan Sullivan centrada en el tema bélico; le responsabilizaron de que el precio de la gasolina alcanzara los 9 dólares por galón en Dillingham, Alaska, a pesar de que las zonas rurales del estado llevan mucho tiempo registrando precios muy superiores a la media nacional.
“Miles de millones enviados al extranjero mientras los habitantes de Alaska sufren el golpe en sus bolsillos”, afirma el narrador del anuncio, que se centra en los votos de Sullivan en contra de limitar los poderes bélicos de Trump respecto a Irán.
Nate Adams, portavoz de la campaña de Sullivan, declaró que el senador “apoyó una acción decisiva para impedir que el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo adquiriera un arma nuclear, lo cual suponía una amenaza para Estados Unidos, los militares estadounidenses, nuestros aliados y los mercados energéticos mundiales, mantenidos como rehenes por Irán”.
Entre los republicanos vulnerables de la Cámara de Representantes destacan los congresistas Tom Barrett (Michigan) y Brian Fitzpatrick (Pensilvania) por haber votado a favor de limitar los poderes bélicos de Trump respecto a Irán. Sin embargo, son casos aislados, ya que la mayoría de sus colegas republicanos sostienen que vale la pena seguir adelante con la guerra.
Kiggans admitió durante una entrevista en un pódcast a principios de este mes que le gustaría ver una “resolución rápida” del conflicto, pero instó a apoyar el enfoque de Trump.
“Debemos seguir apoyando [a las fuerzas armadas] y respaldando los objetivos que el presidente ha dejado claros: garantizar que Irán no posea armas nucleares y que el estrecho de Ormuz permanezca abierto”, afirmó Kiggans. “Apoyo esas acciones militares y respaldo a nuestros hombres y mujeres de uniforme y a sus familias todos los días de la semana”.
El Comité Nacional Republicano del Congreso sugirió que la elección planteaba una disyuntiva entre republicanos comprometidos con el desarme de Irán y demócratas que “pasaron una década financiando al régimen”. “Ese es el historial con el que se presentan los republicanos: mantener a Estados Unidos seguro, proteger la frontera, reducir costos, bajar los impuestos y restaurar el sentido común”, declaró el portavoz Mike Marinella. “El liderazgo del presidente Trump ha hecho a Estados Unidos más fuerte en el extranjero y más seguro en casa”.
El Comité de Campaña del Congreso Demócrata (DCCC, por sus siglas en inglés) respondió en un comunicado afirmando que los republicanos seguían “ciegamente el ego de Donald Trump”.
“Prefieren defender una guerra interminable en Irán antes que defender a sus electores” señaló el portavoz del DCCC, Aidan Johnson, “y eso les costará a los republicanos la mayoría”.
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Morgan Rimmer de CNN contribuyó a este informe.
