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Las pruebas de ADN extraídas del cabello de Thomas Jefferson revelan la verdad sobre su relación con Sally Hemings

Por Mindy Weisberger, CNN

En 2011, al abrir una Biblia que había pertenecido a Thomas Jefferson, el personal del Museo Nacional de Historia Americana del Smithsonian descubrió un cabello rubio rojizo prensado entre las páginas. Se sospecha que ese cabello pertenecía al propio Jefferson, lo que dio inicio a una investigación de ADN que se extendió por más de una década y que ahora está aportando una pieza clave para comprender la relación de Jefferson con Sally Hemings, una mujer esclavizada que vivía en su casa.

Tras años reconstruyendo fragmentos de ADN, los científicos han revelado la evidencia más convincente hasta la fecha de que Jefferson, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, también tuvo hijos con Hemings. Era una relación que se rumoreaba desde hace tiempo pero que nunca se había probado de forma definitiva. El desarrollo de esta investigación se documenta en el libro “History by a Hair: Thomas Jefferson, Sally Hemings & Solving a 200-Year-Old Mystery”, escrito por Richard Kurin, un distinguido académico y embajador itinerante del Smithsonian, y publicado el 22 de septiembre.

Kurin es también autor principal de un artículo que describe los métodos que vincularon al expresidente estadounidense con los descendientes de Hemings, los cuales implicaron un análisis exhaustivo de la genética de los árboles genealógicos de las familias Jefferson y Hemings. El artículo, publicado el 21 de septiembre en la plataforma de preimpresión bioRXiv, aún no ha sido revisado por pares.

Además de analizar el cabello hallado en la Biblia, los investigadores también recolectaron material genético de varias muestras confirmadas del cabello de Jefferson, que se conservan en la colección del Instituto Smithsoniano. Compararon este material con el ADN de descendientes de varios linajes: Jefferson y su esposa Martha, el hermano de Jefferson, Randolph, y dos de los hijos de Hemings, Eston y Madison. (Hemings tuvo cuatro hijos que llegaron a la edad adulta, pero solo Eston y Madison reconocieron a Jefferson como su padre).

Las coincidencias en el ADN sugieren que la probabilidad de que Thomas Jefferson fuera el padre de al menos uno de los hijos de Sally Hemings era del 99,96 %.

Anteriormente, un estudio genético de 1998, dirigido por el fallecido Eugene Foster, profesor jubilado de patología en la Universidad de Tufts y la Universidad de Virginia, afirmaba probar la paternidad de Jefferson sobre los hijos de Hemings. Dicho estudio halló un haplotipo poco común —una combinación de genes— en los cromosomas Y de los varones descendientes del tío de Thomas Jefferson. Ese mismo haplotipo también estaba presente en los descendientes de Hemings. Sin embargo, muchos expertos cuestionaron la afirmación de Foster por una razón muy importante, según explicó Kurin a CNN.

“No tenía el ADN de Thomas Jefferson”, dijo Kurin. “No tenía nada con qué comparar directamente a los descendientes vivos de la familia Jefferson con Madison Hemings, Eston Hemings y otros que podrían haber sido descendientes de Thomas Jefferson”. Los críticos del estudio de 1998 afirmaron que la evidencia de Foster simplemente conectaba a los descendientes de Hemings con un varón del linaje Jefferson, y no necesariamente con el expresidente.

“Pensé que, si pudiéramos obtener el ADN de Thomas Jefferson, podríamos usarlo como fuente de comparación con varios descendientes y resolver definitivamente la cuestión”, dijo Kurin.

Kurin y su equipo se sintieron inicialmente decepcionados al descubrir que el cabello de la Biblia no era la prueba irrefutable que esperaban. Para comprobar si el cabello pertenecía a Jefferson, compararon su ADN con el de una mujer viva, descendiente directa de la madre de Thomas Jefferson por línea materna. Esperaban encontrar ADN mitocondrial idéntico, material genético heredado específicamente por vía materna. Sin embargo, sus esperanzas se desvanecieron cuando las dos muestras no coincidieron.

De todos modos, lograron acceder a otras muestras de cabello que los registros atribuían a Thomas Jefferson. Estos cabellos, incluyendo un mechón cortado en su lecho de muerte, se encontraban en un paquete proporcionado por la Fundación Thomas Jefferson en Monticello y antes no habían estado disponibles para su análisis. Los científicos reconstruyeron y compararon secuencias genómicas históricas de Jefferson y Hemings con ADN recolectado de 16 individuos vivos, incluyendo varios descendientes de Eston y Madison Hemings. Estos análisis revelaron coincidencias en los genomas que vinculaban a los descendientes de Hemings con Thomas Jefferson.

“Lo que hizo que este estudio fuera tan relevante es que los investigadores no se limitaron a comparar dos genomas”, afirmó Éadaoin Harney, genetista poblacional sénior del Instituto de Investigación 23andMe. “En cambio, recolectaron muestras de ADN de varias personas de diferentes ramas del árbol genealógico”.

En el análisis genético, las muestras más grandes proporcionan conclusiones más sólidas, afirmó Harney, quien no participó en la nueva investigación. “Al estudiar los patrones de ADN compartido entre todos estos individuos, fue posible dilucidar con exactitud cómo estaban emparentados los descendientes de Sally Hemings con Thomas Jefferson”, explicó a CNN en un correo electrónico.

Si bien el nuevo libro y el artículo se centran en datos genómicos de figuras históricas reconocidas, estos métodos también resultan útiles para esclarecer la historia oculta de las personas esclavizadas, tema central de la investigación de Harney. En un estudio de 2023 sobre afroamericanos esclavizados y libres de Maryland, Harney utilizó análisis de ADN combinados con otras técnicas biomoleculares y arqueológicas para descubrir la ascendencia y los lugares de origen de los individuos. Los datos también sugirieron vínculos con personas que aún residen en Maryland.

“Los registros históricos están plagados de lagunas, sobre todo cuando se trata de documentar la vida de las personas que ocupaban posiciones menos privilegiadas en la sociedad”, afirmó. “Esto es especialmente cierto en el caso de los africanos y afroamericanos esclavizados, a quienes a menudo solo se describe en los registros históricos como propiedad”.

Los análisis genéticos, como los utilizados en el nuevo estudio de Jefferson, pueden ayudar a restablecer vínculos que se perdieron a causa de la esclavitud, añadió Harney. “Las mismas herramientas pueden aplicarse para estudiar a las numerosas personas esclavizadas cuyas vidas nunca fueron bien documentadas y ayudar a reconectarlas con sus descendientes”.

Los rumores sobre la relación sexual de Jefferson con Hemings —treinta años menor que él y hermanastra de su esposa— han perdurado durante más de 200 años. Los primeros rumores fueron alimentados por insinuaciones locales y respaldados por registros que vinculaban los embarazos de Hemings con la presencia de Jefferson en su plantación de Monticello, en Virginia. Un artículo publicado en 1902 en el Richmond Recorder afirmaba que “no hay una sola persona en los alrededores de Charlottesville que no crea la historia” sobre la paternidad de Jefferson con Hemings.

Aunque las conclusiones del estudio de Foster de 1998 no fueron aceptadas universalmente, esa evidencia genética fue lo suficientemente convincente como para que la Fundación Thomas Jefferson emitiera una declaración dos años después reconociendo “la alta probabilidad de que Thomas Jefferson y Sally Hemings tuvieran una relación a lo largo del tiempo que condujo al nacimiento de uno, y tal vez de todos, los hijos conocidos de Sally Hemings”.

El hecho de haber disipado finalmente esa incertidumbre fue suficiente motivación para que Kurin y los demás investigadores siguieran trabajando durante más de una década, a pesar de su decepción inicial al descubrir que el cabello encontrado en la Biblia no pertenecía a Thomas Jefferson.

“Habíamos llegado a un punto muerto, pero los científicos siempre buscan alternativas”, dijo. “Creo que aún nos impulsaba la curiosidad científica e histórica”.

Si bien la cuestión de la paternidad de Jefferson en los descendientes de Hemings finalmente puede haber sido respondida, queda otra incógnita: ¿De quién era el cabello que se prensó en la Biblia de Jefferson? Los investigadores habían recopilado suficientes datos genéticos fragmentarios para saber que pertenecía a una mujer de la familia Jefferson, pero esa era toda la información que el equipo pudo obtener, dijo Kurin.

“Es como una huella dactilar parcial”, explicó. “Eso sigue siendo un misterio sin resolver”.

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