Lo que Jane Doe dijo a los investigadores de Cornell cuando denunció una violación en grupo abre nuevos interrogantes
Por Danya Gainor, Jason Carroll y Gloria Pazmino, CNN
Los informes sobre los comentarios que Jane Doe hizo a la Policía de la Universidad de Cornell en 2024, cuando acudió por primera vez a las autoridades universitarias para denunciar una violación en grupo, están suscitando nuevas dudas sobre lo que sabían las fuerzas del orden en aquel momento.
La cadena afiliada a CNN, WCBS, y ABC News informaron que obtuvieron documentos que detallan los comentarios hechos por Doe a los investigadores sobre la noche del 19 de octubre de 2024, cuando presuntamente fue agredida por varios miembros de la fraternidad Chi Phi de la universidad.
Ella dijo a la Policía que estaba de acuerdo con un encuentro inicial, pero que más tarde esa noche no dio su consentimiento y creyó haber sido violada, informó WCBS citando los documentos. También describió haber sido golpeada, según el medio.
Estas revelaciones plantean nuevas interrogantes sobre por qué las fuerzas del orden no presentaron cargos penales en el momento del incidente y qué sabía la oficina del fiscal de distrito sobre las acusaciones de agresión, todo ello en medio de crecientes exigencias de respuestas a raíz de la demanda civil presentada por Doe este mes.
El fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, declaró que su oficina investigará “a fondo” las declaraciones reportadas.
Mientras los investigadores reabren el caso, estas son las preguntas clave que quedan pendientes:
WCBS informa que obtuvo una transcripción de la entrevista de Doe con la Policía de la Universidad de Cornell en noviembre de 2024, semanas después de la presunta violación, y ABC News informa que obtuvo una declaración escrita de seis páginas firmada por Doe y entregada a la Policía universitaria en aquel momento.
Doe describió a la Policía de Cornell que se encontraba en un estado de fuerte intoxicación la noche de la presunta violación, según los informes de WCBS y ABC que citan los documentos.
Las transcripciones detallan cómo ella dijo a la Policía que estaba “bastante bien” con la actividad sexual inicial, pero que no consintió lo que ocurrió más tarde esa noche, según WCBS.
En la declaración, Doe afirmó que consintió algunos actos sexuales pero rechazó repetidamente otros, incluido un acto sexual en grupo de cuatro personas propuesto por uno de los miembros de la fraternidad, según ABC. Ella relató que pensó que, si perdía el conocimiento y los hombres tenían relaciones sexuales con ella, podrían ser acusados de “violación” —la única mención de este delito en el documento—, según informó ABC.
En las transcripciones de las declaraciones a la Policía, la mujer (identificada como “Doe”) también describió haber sido golpeada, según WCBS.
Al parecer, habló con la Policía de Cornell los días 14 y 15 de noviembre, más de tres semanas después de la presunta violación en grupo. Un investigador de la Policía del campus dirigió el interrogatorio; en la sala también estuvieron presentes, durante el primer día de la entrevista, un investigador de Title IX, un defensor de víctimas y el asesor de Doe, según informó WCBS. CNN se ha puesto en contacto con el abogado de Doe.
En un comunicado a CNN, Van Houten afirmó que su oficina no había recibido la transcripción y que “investigará esto a fondo para determinar la verdad”.
“Voy a examinar si esto es cierto y cuáles son las circunstancias específicas de la acusación. No recibí la transcripción, y la declaración concreta que se le atribuye a Doe no figuraba en el informe escrito que recibí del Departamento de Policía de Cornell”, declaró a CNN.
Al preguntársele sobre la respuesta de Van Houten a estas informaciones, un portavoz de Cornell declaró: “El Departamento de Policía de la Universidad de Cornell investigó el asunto en 2024 y compartió toda la información de la investigación con la Fiscalía del Condado de Tompkins, siguiendo el protocolo establecido para cuando el departamento considera que es posible que se haya cometido un delito”. Esta declaración reiteraba lo expuesto en una publicación de preguntas frecuentes difundida por la universidad este martes por la noche.
Estas revelaciones han puesto bajo la lupa por qué las autoridades no presentaron cargos penales cuando ocurrió el incidente.
A principios de esta semana, Van Houten declaró a CNN que la mujer no había proporcionado a la Policía universitaria la misma información que la alegada en la demanda civil presentada a principios de mes.
En un comunicado emitido el lunes, Van Houten se negó a divulgar la declaración original completa —de seis páginas y firmada por Doe— entregada a la Policía de la Universidad de Cornell, alegando motivos de privacidad. Sin embargo, tanto él como su oficina hicieron públicos algunos fragmentos en los que ella describía los sucesos de aquella noche. El fiscal describió dichos fragmentos como “hechos relevantes extraídos de la declaración de Jane Doe”. Dicha declaración de 2024 “describía su participación en el consumo de drogas y en conductas sexuales como voluntaria, consciente y consensuada”, señaló Van Houten el lunes, añadiendo que la demanda presentada por ella en 2026 “omite cualquier mención de que Jane Doe hubiera consentido el contacto sexual”.
El fiscal de distrito afirma que fue esta declaración la que determinó que no debían presentarse cargos, y añade: “Varios fiscales e investigadores penales revisaron la declaración de Jane Doe y determinaron acertadamente que los hechos alegados, tal como se exponían en dicha declaración, no constituyen delito alguno”.
El abogado de Doe, Thomas P. Giuffra, declaró el lunes a CNN que el informe policial de Cornell, elaborado tras la declaración de Doe, “no difiere sustancialmente” de lo expuesto en la demanda presentada este mes.
“La demanda es mucho más detallada y extensa porque me tomé el tiempo de reunirme con la Sra. Doe en varias ocasiones y conocer los hechos concretos de lo sucedido”, afirmó Giuffra.
CNN no ha tenido acceso a la declaración escrita original de seis páginas de Doe ni a la transcripción de su entrevista con la policía de Cornell. La cadena ha solicitado al abogado de Doe y a la Policía de la Universidad de Cornell una copia de su declaración policial completa de 2024 y de dicha transcripción.
Según la demanda, Doe denunció el incidente ante la Policía de la Universidad de Cornell el 8 de noviembre de 2024.
Tras la agresión de octubre de 2024, Doe quedó “traumatizada, aturdida e incapaz de desenvolverse o de aceptar el horror de lo ocurrido”, explicó Giuffra a CNN. Doe denunció las presuntas agresiones a la Policía “una vez que estuvo emocionalmente preparada para hacerlo”.
Cornell declaró el martes que su Departamento de Policía investigó el incidente en 2024 y “compartió toda la información de la investigación con la Fiscalía del condado de Tompkins, siguiendo el protocolo establecido para los casos en los que el departamento considera posible la comisión de un delito”.
No está claro cuál fue el alcance de esa investigación policial inicial, pero el abogado de Doe sostiene que fue insuficiente.
“Me resulta difícil comprender cómo pudo llevarse a cabo una investigación penal exhaustiva cuando ella nunca habló con nadie más que con el agente que tomó su denuncia inicial”, señaló Giuffra.
“Aparte de su contacto inicial con la Policía de Cornell, no fue contactada por investigadores de la Fiscalía del condado de Tompkins ni por ningún investigador especializado en entrevistar a víctimas de violación”, afirmó Giuffra en un comunicado. Durante una tensa entrevista el lunes, Jake Tapper, de CNN, presionó a Van Houten para que explicara por qué no se llevó a cabo una investigación más exhaustiva por parte de las fuerzas del orden o de la Fiscalía tras la denuncia inicial presentada en 2024.
“No podemos cambiar lo que sucedió en el pasado, por mucha indignación que sienta la comunidad”, declaró Van Houten.
El fiscal también comunicó a Tapper que su equipo no vio inicialmente las capturas de pantalla de un chat grupal de Snapchat entre miembros de Chi Pi; según Van Houten, dichas imágenes eran “totalmente vulgares y repugnantes, pero no tenían nada que ver con el consentimiento de ella”.
“No formaron parte de nuestro análisis inicial, pero tengo entendido que Cornell las tenía y se las envió a nuestro equipo”, afirmó.
La universidad declaró el martes que la Policía de Cornell entregó al fiscal las capturas de pantalla de Snapchat en noviembre de 2024, junto con el resto de las pruebas recopiladas.
La descripción de los hechos realizada por Giuffra también suscitó interrogantes sobre por qué no se involucró en la investigación al Departamento de Policía de Ithaca, situado en las proximidades.
El Departamento de Policía de Ithaca (IPD, por sus siglas en inglés) manifestó el lunes su “inquietud” al conocer las acusaciones de 2024, pero señaló que el caso no había sido notificado a la agencia. El departamento indicó que solo tuvo conocimiento del presunto incidente recientemente a través de los medios de comunicación.
El incidente de octubre de 2024 ocurrió dentro de la jurisdicción de la Policía de Cornell; la universidad señaló que “el Departamento de Policía de la Universidad de Cornell es un cuerpo policial juramentado que desempeña las mismas funciones que la Policía municipal, pero dentro de los terrenos de Cornell”.
El abogado de la denunciante ha afirmado que Cornell expulsó a dos de los siete estudiantes acusados, mientras que los demás recibieron sanciones menores, como suspensiones, talleres o trabajos escritos.
Sin embargo, Cornell ha refutado esa afirmación, indicando que se aplicó una variedad de sanciones a los estudiantes acusados, incluidas suspensiones y expulsiones. “A ninguno de los individuos acusados se le ofreció la oportunidad de escribir ensayos como única consecuencia de su participación”, declaró la universidad.
La universidad se ha negado a confirmar los resultados disciplinarios individuales, citando la ley federal de privacidad de los estudiantes. La institución declaró que las infracciones a la normativa universitaria “podrían conllevar sanciones que van desde la suspensión hasta la expulsión”, y añadió: “Responderemos detalladamente a través del proceso legal”.
Dichas sanciones se produjeron después de que la universidad llevara a cabo una investigación formal bajo la normativa del Título IX —un proceso que se prolongó durante meses y fue independiente de la investigación penal de las autoridades— y de que un comité integrado por personal docente y administrativo capacitado examinara las pruebas a lo largo de varias jornadas, según informó la institución.
Asimismo, la universidad comunicó que había clausurado la sección de la fraternidad Chi Phi en 2024 y que dicha sección continúa vetada en el campus.
No está claro si alguno de los hombres acusados sigue siendo estudiante de Cornell.
La demanda de “Doe” reprocha a Cornell no haberlos sancionado adecuadamente tras la agresión, al tiempo que “los protegía para que no hablaran con las autoridades y silenciaba a las víctimas”.
Cornell señaló los recursos universitarios disponibles para las sobrevivientes y añadió que “las personas declaradas responsables (de conducta sexual inapropiada) a través de nuestros procesos rinden cuentas por sus actos”.
“Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones significativas a los implicados es falsa”, declaró Cornell en un comunicado anterior. “Insistir en la falsa narrativa de que hubo consecuencias mínimas en este caso es irresponsable, hará que las sobrevivientes se sientan menos seguras y respaldadas, y perpetuará la falta de denuncia de las agresiones sexuales”.
Sin embargo, la demanda sostiene que la “conducta de Cornell fue tan indignante, impactante, despreciable y reprobable que sobrepasa los límites razonables de decencia —según lo que toleraría un miembro promedio de la comunidad— y demuestra un absoluto desprecio por las consecuencias que se derivarían de ella”.
La demanda solicita un juicio con jurado para determinar la indemnización económica.
La identidad de Doe no ha sido revelada. Es habitual que los tribunales de Nueva York permitan a las presuntas sobrevivientes de agresiones sexuales utilizar seudónimos cuando su derecho a la privacidad y el riesgo de sufrir nuevos daños prevalecen sobre la presunción de un proceso público.
Según la demanda, Doe tenía 20 años el 19 de octubre de 2024, día en que ocurrió el incidente. Su abogado ha señalado que ella proviene de un pueblo pequeño y que su sueño era estudiar en Cornell, universidad a la que ya no asiste.
Hay ayuda disponible: Para recibir asistencia en EE.UU., llame a la Línea Nacional de Ayuda para Víctimas de Agresión Sexual al 1-800-656-4673 o chatee las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en online.rainn.org.
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Con información de Hanna Park, Holly Yan, Linh Tran, Chris Boyette, Cindy Von Quednow y Jeff Winter, de CNN.
