La represalia de Irán por los ataques de EE.UU. e Israel sacude a sus vecinos
Por Mostafa Salem, CNN
Los Estados árabes en el golfo Pérsico intentaron evitar un ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán. Ahora, mientras Teherán responde ante eso, sus propios territorios están bajo fuego.
Los vecinos de Irán han pasado décadas preparándose para un posible ataque. Pero la ferocidad de la represalia de Teherán ha dejado atónitos tanto a los Gobiernos como a los pueblos de la región.
Desde que la República Islámica tomó el poder hace casi medio siglo, los Estados árabes aliados de EE.UU. y ricos en petróleo se han fortificado contra su vecino gastando cientos de miles de millones de dólares en armas estadounidenses y alojando bases estadounidenses con la esperanza de disuadir un ataque. Hasta 40.000 soldados estadounidenses permanecen en toda la región, equipados con avanzados sistemas de defensa antimisiles de EE.UU.
Durante décadas, Irán protestado por la presencia de efectivos estadounidenses frente a sus costas, advirtiendo repetidamente a sus vecinos árabes que los Estados que alberguen activos militares estadounidenses podrían ser objetivo en caso de un ataque estadounidense al país.
El líder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, murió en un ataque aéreo esta semana que también eliminó a otros 49 altos funcionarios iraníes, dijo el presidente de EE.UU. Donald Trump. El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, aseguró el lunes que las “ambiciones nucleares” de Irán y el “creciente arsenal de misiles balísticos y drones asesinos” ya “no son tolerables”.
A medida que las Fuerzas Armadas estadounidenses comenzaron a reunir activos militares cerca de Irán en las últimas semanas, Teherán advirtió repetidamente que cualquier ataque estadounidense no sería respondido con la misma “moderación” que mostró durante la guerra de 12 días del verano pasado, que comenzó cuando Israel lanzó un ataque sorpresa contra Irán y en la que eventualmente se involucró Estados Unidos.
Aun así, la respuesta a la muerte de Jamenei ha desencadenado una reacción que pocos observadores esperaban. El régimen ha disparado más de 400 misiles balísticos y casi 1.000 drones contra Estados árabes a lo largo del golfo Pérsico desde la muerte de Jamenei, según Gobiernos regionales.
Aún más sorprendente fue la rápida escalada por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés). Tácticas que antes se consideraban de último recurso se desplegaron en las primeras 72 horas. Centros urbanos, infraestructura energética, aeropuertos y hoteles en los Estados árabes del golfo fueron atacados, sacudiendo a poblaciones que durante mucho tiempo se habían acostumbrado a su relativa seguridad.
Irónicamente, algunos de los mismos Estados del golfo que habían instado al Gobierno de Trump apenas semanas antes a no atacar a Irán fueron los que se vieron bajo fuego luego de que EE.UU. e Israel comenzaron la guerra.
En tres días, los devastadores golpes de Irán paralizaron la industria turística del golfo, dejaron fuera de servicio algunas instalaciones de petróleo y gas, atacaron aeropuertos internacionales y bases estadounidenses, mataron a soldados estadounidenses, hirieron a decenas de civiles y sembraron un caos generalizado que finalmente generó la caída de tres aviones de combate estadounidenses por fuego amigo.
Las fuerzas iraníes cambiaron a una táctica de “defensa en mosaico”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, desplegando células de unidades militares que operan bajo un sistema descentralizado para ejecutar lanzamientos clandestinos de drones y misiles desde todo el extenso país. Los expertos dicen que los lanzadores móviles diseñados para parecer camiones civiles pueden lanzar fácilmente drones de bajo costo y misiles balísticos de corto alcance.
Aunque el Gobierno de Trump desató lo que Hegseth calificó como “la campaña de poder aéreo más letal y precisa de la historia”, Irán ha logrado continuar causando estragos en sus vecinos durante tres días.
Los ataques en aumento han obligado al cierre del espacio aéreo, dejado varados a decenas de miles de viajeros, trasladado las escuelas a la educación a distancia y mantenido a los residentes temerosos en el interior para evitar la caída de escombros.
“Hemos tenido dos décadas para estudiar las derrotas de las Fuerzas Armadas estadounidenses a nuestro inmediato este y oeste”, escribió Araghchi en X, refiriéndose a Afganistán e Iraq. “Hemos incorporado las lecciones en consecuencia”.
Las unidades militares iraníes ahora se han vuelto “independientes” y “aisladas”, actuando según instrucciones generales dadas previamente, dijo Araghchi a Al Jazeera en una entrevista.
Los líderes árabes han intentado calmar a los nacionales y a los residentes expatriados que eligieron mudarse a la región del golfo Pérsico en busca de estabilidad, seguridad y la promesa de prosperidad, pero que cada vez se sienten más inquietos a medida que el conflicto se vuelve más caótico. Y la paciencia comienza a agotarse.
Un alto funcionario del golfo describió los ataques de Irán a sus vecinos —en particular a su archirrival Arabia Saudita— como un “error de cálculo” y dijo a CNN que Teherán “ha perdido toda la buena voluntad de los Estados islámicos y árabes”.
Los Emiratos Árabes Unidos “no se quedarán de brazos cruzados” mientras continúan recibiendo “una andanada de ataques”, dijo a CNN Reem Al Hashimy, ministra de Estado para la Cooperación Internacional de los Emiratos Árabes Unidos (EAU). De manera similar, Qatar dijo que “se reserva el derecho de represalia” contra Irán, y Arabia Saudita afirmó que tomará “todas las medidas necesarias” para defender su seguridad, incluyendo “la opción de responder a la agresión”.
“Sé que es un momento aterrador para muchos de los residentes”, dijo Al Hashimy. “Creo que es importante reafirmar a la gente de los EAU… que tenemos uno de los mejores sistemas de defensa antimisiles del mundo y que estamos haciendo todo para garantizar que sigamos siendo seguros y protegidos”, agregó. Cuando Irán lanzó sus ataques con misiles, los EAU estaban entre los países de la región mejor preparados, armados con uno de los sistemas de defensa aérea más avanzados del Medio Oriente respaldados por EE.UU.
En dos días, interceptaron la mayor andanada de proyectiles jamás disparada contra el país. Esa labor dependió en gran medida del sistema estadounidense Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), diseñado para interceptar misiles a gran altitud, incluso fuera de la atmósfera terrestre. En la vecina Qatar, se desplegaron misiles Patriot y aviones de combate para contrarrestar los proyectiles.
Pero mientras los altos funcionarios iraníes señalan un conflicto prolongado, y sin objetivos claros establecidos por el Gobierno de Trump, sigue sin estar claro cuánto tiempo los Estados árabes podrán mantener sus defensas aéreas antes de agotarse.
Durante la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio del año pasado, EE.UU. gastó aproximadamente una cuarta parte de sus interceptores de misiles THAAD. EE.UU. tiene siete sistemas THAAD y usó dos de ellos en Israel durante el conflicto.
También se desconoce cuánto ha agotado Irán sus reservas de misiles y drones. A lo largo de cuatro episodios importantes de conflicto directo desde abril de 2024 hasta esta semana, Irán ha lanzado miles de proyectiles —incluidos misiles balísticos, misiles de crucero y drones— en casi dos docenas de oleadas dirigidas a Israel y a países árabes del golfo.
Firas Maksad, del Eurasia Group, dijo a CNN que Irán tiene muchos más misiles balísticos de corto alcance capaces de alcanzar a sus vecinos inmediatos en comparación con los proyectiles de largo alcance, lo que facilita atacar objetivos en las naciones árabes del golfo.
“Lo que los iraníes tienen en mayor cantidad son misiles balísticos de corto alcance capaces de alcanzar el golfo, y miles de drones suicidas de fabricación rápida. Así que, a medida que los iraníes se quedan sin los misiles de largo alcance, el centro de gravedad de este conflicto se desplaza cada vez más hacia el CCG y la infraestructura petrolera”, dijo, refiriéndose a los seis Estados árabes del Consejo de Cooperación del Golfo.
Irán puede sostener la actual tasa de lanzamiento sobre las naciones del golfo durante aproximadamente un mes, dijo Farzin Nadimi, investigador principal del Washington Institute especializado en seguridad y defensa iraní.
“Si reducen su tasa de lanzamiento disparando uno o más misiles, o lanzando de 50 a 70 drones, pueden mantener a los países bajo presión durante muchos meses”, dijo Nadimi.
Los Estados árabes del golfo están en una “situación muy difícil, por decirlo suavemente”, dijo Maksad. “Y me preocupa que vayan a seguir estando en una situación difícil durante algunos días y semanas más”.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
