Nuevo jefe interino de Inteligencia de Trump, Bill Pulte, llega antes de tiempo dispuesto a despedir a cientos de empleados
Por Kristen Holmes, Sean Lyngaas, Zachary Cohen, Manu Raju y Annie Grayer, CNN
Bill Pulte, el candidato del presidente Donald Trump para director interino de Inteligencia Nacional, se presentó en su nuevo trabajo un día antes de lo previsto, el jueves, tras solicitar una lista de todos los empleados de la oficina para poder evaluar si debía despedirlos, informaron a CNN dos fuentes familiarizadas con el asunto.
Según las fuentes, Pulte tiene previsto recortar cientos de puestos de trabajo en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI).
La aparición de Pulte en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional el jueves tomó por sorpresa al personal, incluida la directora saliente, Tulsi Gabbard, a quien se le había avisado brevemente de la visita.
El propio Trump ha dicho que Pulte, un leal seguidor suyo sin experiencia en Inteligencia, comenzaría a trabajar este viernes.
Según informaron fuentes a CNN, Pulte se reunió con abogados y miembros de su equipo durante su visita.
En su única otra reunión informativa con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional la semana pasada, Pulte preguntó a su personal si podía llevar el Informe Diario del Presidente (PDB) a su casa, lo que generó preocupación entre los funcionarios de Inteligencia, de acuerdo con una de las fuentes.
Dicho informe contiene información de Inteligencia altamente clasificada sobre asuntos clave de seguridad nacional del momento. La segunda fuente cuestionó esta versión, señalando que el PDB se entrega por vía electrónica; por lo general, se facilita a funcionarios seleccionados mediante una tablet o en copia impresa.
Pulte también preguntó sobre su nivel de autorización de seguridad —si era de categoría “alto secreto”— y si tenía acceso a un avión del Gobierno, según la primera fuente, a pesar de que la reunión informativa tenía como objetivo explicarle a Pulte la misión principal de la ODNI.
CNN se ha puesto en contacto con la Casa Blanca y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional para obtener comentarios.
CNN informó anteriormente que, antes de que se anunciara que Pulte dirigiría la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, no contaba con la autorización de seguridad que le otorgara acceso a información altamente clasificada, lo que significa que carecía de lo que durante mucho tiempo se ha considerado un requisito básico para el puesto.
Otra fuente familiarizada le comentó a CNN que Pulte ha preguntado repetidamente sobre su agenda y si dispone de su propio avión oficial, mostrando una obsesión casi excesiva por su capacidad para viajar entre Washington, Florida y Chicago, ciudades entre las que reparte su tiempo.
“Eso fue un poco extraño”, manifestó la fuente sobre las preguntas de Pulte relacionadas con su agenda y las exigencias del trabajo.
Según la primera fuente, Pulte también había solicitado un equipo de seguridad personal incluso antes de comenzar a trabajar.
Estos episodios, que no se habían dado a conocer anteriormente, indican que Pulte se siente con la autoridad suficiente para iniciar su gestión como jefe de los Servicios de Inteligencia de forma agresiva.
Trump ya le ha dado instrucciones para reducir aún más la comunidad de Inteligencia y perseguir las falsas acusaciones de fraude electoral del presidente.
Existe preocupación entre los demócratas —y algunos republicanos— en el Capitolio de que no sea apto para el cargo y de que pueda ir más allá que Gabbard al adoptar las quejas de Trump en lo que se supone que es un papel apolítico.
La influencia de Pulte en Trump aumentó durante el último año cuando, como director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, envió al Departamento de Justicia denuncias penales por presunto fraude hipotecario contra varios demócratas que habían impulsado investigaciones contra Trump.
Ahora, según sus críticos, este exempresario de 38 años tendrá una plataforma aún mayor para llevar a cabo las venganzas de Trump.
“No hay que darle demasiadas vueltas: el presidente Trump quería a alguien en ese puesto que fuera un verdadero leal, que hiciera lo que él quisiera. Y lo tiene en Bill”, declaró anteriormente a CNN una fuente cercana a Pulte.
Ahora, Pulte asume el cargo de supervisor de 18 agencias de Inteligencia, mientras Estados Unidos e Irán firman un acuerdo para poner fin a una guerra de cuatro meses en la que Gabbard desempeñó un papel inusualmente secundario para una jefa de espionaje.
Dicha búsqueda conllevaba el riesgo de traspasar una línea crucial entre las actividades de Inteligencia extranjera y nacional, establecida tras el escándalo Watergate, según han declarado a CNN exfuncionarios de Inteligencia y expertos en derecho electoral.
Incluso antes del jueves, Pulte estaba ansioso por comenzar como director interino de Inteligencia Nacional.
La semana pasada llamó a Gabbard y le comunicó que asumiría el cargo, según informaron a CNN dos fuentes familiarizadas con la conversación.
Gabbard, a quien la Casa Blanca le había asegurado que permanecería en el puesto hasta finales de mes, se mostró sorprendida y le dijo a Pulte que tendría que escucharlo del propio Trump.
Posteriormente, Gabbard habló con Trump, quien le preguntó qué día le convenía dejar el cargo, y ambos acordaron el 19 de junio. (Axios fue el primer medio en informar sobre este intercambio).
El jueves, Pulte intentó asistir a la ceremonia de despedida de Gabbard en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y pidió hablar, según indicó una fuente familiarizada con el episodio.
El ascenso de Pulte en la órbita de Trump ha irritado incluso a algunos de sus asesores y aliados más cercanos.
La secretaria general de la Casa Blanca, Susie Wiles, ha mantenido un círculo de confianza muy estrecho alrededor del presidente, que Pulte ha eludido por completo mediante llamadas directas al mandatario.
“Cada fin de semana, en cada viaje, se asegura de estar al lado del presidente”, declaró un asesor de Trump a CNN.
Trump ha declarado que Pulte seguirá siendo director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda mientras ejerce como director interino de Inteligencia Nacional.
Esta decisión dejó perplejos a muchos profesionales de Inteligencia, ya que el cargo de jefe de espionaje no se considera un puesto de medio tiempo.
Pulte podría tener más tiempo del previsto como director interino de Inteligencia Nacional tras el caos surgido esta semana en el proceso de nominación del candidato de Trump para el puesto de forma permanente, Jay Clayton.
Trump ordenó a Clayton que no se presentara a su propia confirmación el miércoles debido a una acalorada disputa en el Capitolio sobre una ley de vigilancia cuya vigencia había expirado, entre otros asuntos.
Al ser consultado sobre el estado de la nominación de Clayton, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, declaró: “Nunca antes me habían pedido que retrasara una nominación, así que probablemente sea una buena pregunta para la Casa Blanca”.
El presidente de la Comisión de Inteligencia, Tom Cotton, emitió una inusual declaración de desaprobación ante la decisión de Trump, calificando de “lamentable que el presidente haya ordenado a Jay Clayton que no comparezca hoy en su audiencia de confirmación”.
Un alto asesor republicano del Senado declaró a CNN: “Hay mucha frustración en el grupo parlamentario. Queremos apoyar e impulsar la agenda del presidente, pero cada vez resulta más difícil debido a los constantes giros inesperados”.
Pulte no respondió a la solicitud de comentarios el jueves. CNN solicitó a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional que hiciera declaraciones sobre las prioridades de Pulte para su nuevo cargo.
El senador republicano Mike Rounds, miembro de la Comisión de Inteligencia del Senado, manifestó que desconoce cuáles serán las prioridades de Pulte en el cargo y enfatizó que el objetivo debería ser mirar más allá del mandato de Pulte y conseguir que Clayton ocupe el puesto de forma permanente lo antes posible.
“No he tenido ningún contacto con él en meses”, indicó Rounds refiriéndose a Pulte. “Creo que lo más importante para nosotros es que Jay asuma el cargo de Director de Inteligencia Nacional lo antes posible”.
Este mes, Trump declaró a los periodistas que Pulte “podría descubrir algunas cosas sobre las elecciones fraudulentas… Creo que tiene muchas ganas de hacerlo”.
Para los funcionarios electorales, esto reforzó el temor de que el menoscabo de la confianza en las elecciones por parte de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional no termine con la salida de Gabbard.
“La directora de Inteligencia Nacional, Gabbard, cuyo papel en materia electoral se limita a la injerencia extranjera, dedicó 18 meses y una cantidad incalculable de dinero y recursos de los contribuyentes a intentar dar credibilidad a las mentiras sobre las elecciones de 2020… y no encontró absolutamente nada”, declaró David Becker, experto en derecho electoral y director ejecutivo del Centro para la Innovación e Investigación Electoral, una organización sin ánimo de lucro y no partidista.
Becker, que trabaja con funcionarios electorales de ambos partidos, señaló que le preocupa que “Pulte haya sido elegido a dedo para reemplazarla precisamente porque él también abraza las mentiras y las teorías de la conspiración mientras ignora las pruebas”.
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