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Así va el juicio político contra Trump: una semana para resolver preguntas clave

(CNN) – El Senado regresó a sus labores este lunes. La Cámara de Representantes el martes. Las dinámicas del juicio político permanecen, desde un punto de vista práctico, mayormente sin cambios respecto a los días previos a la temporada festiva. Y la serie de preguntas desde las más inmediatas —como “¿cuándo se enviarán los cargos de acusación al Senado?”– hasta quizás las más centrales —como si habrá testigos— aún no tienen respuesta.

El punto clave: esta es, final y misericordiosamente, la semanas en la que las preguntas comienzan a contestarse. Presta mucha atención a los senadores que se enfrentan a los cuestionamientos sobre qué tipo de juicio les gustaría que se desarrollara. Durante meses ellos pudieron esquivar el asunto mientras la Cámara avanzaba en su investigación y posterior votación. Pero, ese ya no es más el caso. Llegó el momento de revelar algunas posiciones públicamente.

Para tener en cuenta: el Senado completo regresa al Capitolio por primera vez en este nuevo año, lo que dará la primera oportunidad real en semanas de medirles la temperatura a los miembros de la base. El líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell y su contraparte demócrata, el senador Chuck Schumer, de Nueva York, también hablarán desde la sala.

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¿Qué pasa con la Cámara? La Cámara regresa hasta el martes, y no está claro cuándo será la próxima vez que su presidenta, Nancy Pelosi, hable o responda preguntas en este punto.

Para no olvidar sobre los cargos: hay una expectativa general acerca de que los cargos se envíen esta semana entre miembros de las dos cámaras. Pero recuerda esto: si Pelosi no ha dicho personalmente cuándo planea entregarlos, simplemente no lo sabes. Punto.

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La respuesta inicial, según legisladores y asistentes de ambas cámaras quienes CNN habló durante el fin de semana, es enfáticamente “no”. La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, dejó claro que son “asuntos separados” y ha demostrado que “podemos hacer más de una cosa a la vez”.

Hasta este punto, McConnell y Schumer, ha mantenido los dos temas completamente separados, por diseño. No hay expectativas de que eso vaya a cambiar en el corto plazo, dicen los asistentes.

Un repaso sobre las posiciones clave

Pelosi dijo antes de las festividades que quiere garantizar lo que los demócratas considerarían como una estructura justa de juicio político antes de enviar los cargos al Senado. En este sentido, está alineada con Schumer en la necesidad de que los testigos sean abordados desde el principio. Ella también quiere conocer la estructura antes de finalizar sus representantes de juicio político.

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McConnell ha dejado claro que su prefiere estructurar un juicio en el que los representantes de la Cámara t luego el equipo de defensa del presidente hagan presentaciones. Entonces, los senadores pueden hacer preguntas. Luego votarán para citar a testigos o, si los votos no son suficientes, proceder a decidir si se absuelve a Trump. McConnell ha insistido en que no cree que los testigos sean necesarios, y en privado ha señalado que podrían trabajar contra Trump.

Schumer ha sido explícito frente a que desea que se citen a cuatro testigos de la administración, y una serie de documentos, los cuales deben estar incluidos en cualquier resolución de organización inicial. Los 47 senadores que son del cauces de los demócratas apoyan la posición y cada pieza de noticias o información relacionada con Ucrania ha servido, según Schumer, para reforzar su impulso a hacerlo así.

¿Qué ocurrió la semana pasada?

McConnell reiteró su posición en el Senado. Schumer hizo lo mismo. Pelosi en gran parte guardó silencio, a excepción de una declaración en la que criticó a McConnell diciendo que él “dejó claro que cumplirá débilmente con el encubrimiento al presidente Trump por sus abusos de poder y será cómplice de ese encubrimiento”.

Eso fue todo lo que Pelosi ha dicho sobre el juicio político en las últimas dos semanas. Entonces debemos esperar.

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Lo que necesita McConnell: el líder republicano no va a ceder, según personas cercanas a su pensamiento. Si por lo menos 51 de los 53 senadores de su partido lo apoyan no tendrá que hacerlo.

Verificación de los hechos

En este punto, no se espera que se pueda llegar a un acuerdo bipartidista sobre la estructura del juicio, según las personas involucradas. Lo cual que ocurrió en 1999, ya que correspondía a la primera parte del proceso, pero McConnell y Schumer simplemente se encuentran en posiciones demasiado diferentes en este momento.

El escenario más probable es que McConnell pase su propia resolución de organización, siguiendo las líneas del partido, que establece la primera mitad del juicio.

El juego largo: observa todo lo que Schumer está haciendo bajo la meta de obtener 51 votos a favor de los los testigos… al final. La propuesta de los testigos, el encuadre, las declaraciones rápidas y agudas que surgen después de cualquier historia que entregue nueva información sobre las acusaciones en el caso de Ucrania: todo conduce a la idea de que los republicanos cautelosos (o en peligro político) tendrán que elegir, ya sea por un juicio sólido con testigos que tienen conocimiento de primera mano de los hechos –pero que se negaron a presentarse en la Cámara de Representantes– o respaldar a McConnell.

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Schumer ha argumentado su punto implícitamente durante semanas: cuatro de los republicanos tienen en sus manos la estructura del juicio. Pero fue explícito al respecto en “This Week” de la cadena ABC. “Espero, rezo y creo que exista una posibilidad decente de que cuatro republicanos se unan a nosotros. Si lo hacen, tendremos un juicio justo”, aseguró.

Para ser claros, todavía no se han presentado rupturas evidentes en las filas republicanas. Pero los líderes demócratas, que ahora están muy alineados, utilizan cada momento previo al juicio que pueden para tratar de llevarlos a ese punto.

Collins y Murkowski

Lo que Collins y Murkowski (en realidad) dijeron: se puso mucha atención a las senadoras republicanas Susan Collins de Maine y Lisa Murkowski de Alaska durante las festividades, debido a lo que comentaron en entrevistas con medios locales respecto a su posición frente al juicio político. Y con razón: todas las miradas están puestas en las dos, y ambas criticaron –explícita o implícitamente– la estrecha relación y coordinación de McConnell con la Casa Blanca en el juicio.

Pero es importante analizar de cerca qué más dicen las dos senadoras moderadas, quienes a menudo han cambiado su voto.

Murkowski no respondió sobre si le gustaría ver testigos y criticó a los demócratas de la Cámara por no acudir a los tribunales para exigir los testimonios. Por su parte, Collins dijo que estaba “abierta” a los testigos, pero que era demasiado pronto para emitir ese juicio.

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Las dos parecieron alinearse claramente con lo que McConnell ha presentado como su camino preferido, al menos para el comienzo del juicio: presentaciones de los representantes, luego la defensa, después preguntas de los senadores. Posteriormente se tomarán decisiones (o se tendrán votos) acerca de citar a los testigos.

Esta es una forma extendida de decir que, por toda la atención que recibieron los comentarios, ninguna rompió con la forma en que McConnell quiere al menos comenzar este proceso. Eso obviamente podría cambiar. Pero aún no ha ocurrido.

¿Cuándo comenzará el juicio?

No hay una respuesta adecuada en este momento más allá de “no sabemos”. Es totalmente contingente que Pelosi retenga la votación para nombrar fiscales y le envíe los cargos al Senado. La presidenta de la Cámara no ha dicho cuándo podría ocurrir eso.

Incluso, cuando suceda, es probable que tengamos varios días de negociaciones acerca de cómo se estructurará el juicio antes de que se ponga en marcha cualquier acción real.

En otras palabras, este será un proceso: uno en el que sin el primer paso, nada más puede seguir.

¿Consideraría McConnell comenzar un juicio sin los cargos?

No. La respuesta es no.

Las reglas del Senado de 1986 relacionadas con el juicio político establecen, en el primer punto, que éste únicamente actúa cuando recibe un aviso de la Cámara de que se han designado representantes y se les ha ordenado que transmitan los cargos al Senado.

Entonces, en otras palabras, un juicio sin los cargos requeriría esencialmente que el Senado dé vuelta a las reglas de juicio político vigentes, lo que requeriría 60 votos, o busque un cambio explícito de normas que exigiría 67 votos. Hay 53 senadores republicanos. No tienen los votos suficientes. Aparentemente, el Senado podría moverse para reducir el umbral a una mayoría simple, pero eso básicamente implicaría destruir las tácticas legislativas dilatorias.

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Es más detallado y complicado que esto, pero esa es una forma de verlo a gran escala, por personas que han recorrido esta idea.

Esta es la mejor manera de resumirlo: McConnell no va a buscar esto. Punto.

¿Qué hará el Senado si Pelosi continúa reteniendo los cargos? Seguir con sus labores como de costumbre, particularmente en el frente de nombramientos. McConnell dijo públicamente el viernes que está bien si los cargos nunca llegan y que ya ha presentado nombramientos para esta semana con el objetivo de que el Senado avance en ausencia de los cargos de juicio político.

Y aún así: eso no significa que algunos en sus filas no lo vayan a hacer. El senador Josh Hawley, republicano de Missouri, dijo que presentará una moción el lunes para cambiar las reglas de juicio político del Senado con le objetivo de permitir una votación para descartar los cargos si no se envían “por falta de enjuiciamiento”.

Se presentaría una moción para actualizar las reglas de juicio político del Senado, que estaría sujeta a un umbral de voto mucho más alto. Los votos para esto no existen, pero sí subraya la tensión aquí.

El senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, dijo en Fox News este domingo que si Pelosi no envía los cargos para el fina de esta semana, el Senado debería “tomar el asunto” en sus “propias manos” y cambiar las reglas para comenzar el juicio sin los cargos.

Solo quiero reiterarlo una vez más: McConnell no está considerando esto, y la mecánica de hacerlo sería, por falta de una mejor descripción, incinerar al Senado.

El resumen de a quién debes observar de cerca

Republicanos

Los moderados:

Murkowski
Collins

No hay indicios de dónde terminará cada una de estas senadoras, y ese no es un nuevo desarrollo. Ambas son muy conocidas por tener sus propios procesos (Collins sostenía largas sesiones informativas con expertos del Servicio de Investigación del Congreso antes de las festividades) y McConnell les da bastante espacio para hacerlo. Como un asistente principal del Partido Republicano me lo dijo antes de las vacaciones: “Atascar o azotar a cualquiera de ellas es una tontería. Lo harán a su manera, y esperamos que salga a nuestro favor”.

Los que buscar reelegirse en 2020

Senador Cory Gardner de Colorado
Senadora Joni Ernst de Iowa
Senador Thom Tillis de Carolina del Norte
Senadora Martha McSally de Arizona
Collins

El lugar natural para encontrar un voto difícil estará en aquellos que se postulan para la reelección en los estados indecisos. De ahí estos cinco. Ciertamente, habrá una gran presión sobre ellos, junto con el dinero publicitario en sus estados, empujándolos a decidir de una manera u otra.

Sin embargo, algo para tener en cuenta aquí: en la mayoría, si no en todos los casos de estos cinco senadores, las repercusiones políticas de votar en contra del presidente probablemente superen con creces los beneficios. Con un mandatario tan popular dentro del Partido Republicano como lo es Trump, aumentar su ira es una excelente manera de disminuir potencialmente la base de votantes necesarios para cerrar cualquiera de estas contiendas.

Ahora, la advertencia aquí es que estas decisiones no siempre se toman a través un lente puramente político. Y en un entorno de juicio, hay una manera de tenerlo todo: votar a favor de los testigos presionados por los demócratas, pero en contra de la destitución de Trump. Todas esas cosas son posibles y es por eso que vale la pena ver a estos legisladores. Pero ten en cuenta que no hay un beneficio político claro al oponerse al presidente solo porque provienen de estados cambiantes.

Romney:

Senador Mitt Romney de Utah

El senador Mitt Romney ha estado dispuesto en repetidas ocasiones a cuestionar o plantear inquietudes sobre las acciones del presidente Trump, incluyendo lo respectivo al caso de Ucrania. Sin embargo, también ha sido cuidadoso de no comprometerse con nada relacionado al juicio frente a lo que le gustaría ver, ya que continúa estudiando las destituciones pasadas y el caso en sí.

Los que se retiran

Senador Lamar Alexander de Tennessee
Senador Pat Roberts de Kansas
Senador Mike Enzi de Wyoming

La teoría aquí es que uno o más de estos miembros pueden optar por apoyar a los demócratas en algún momento para votar a favor de citar testigos o documentos con el argumento de que un juicio más completo es bueno para la institución que pronto abandonarán. Es de destacar: ninguno de estos senadores ha dicho nada públicamente que demuestre que están dispuestos a hacer eso. Los asistentes republicanos consideran ridículo que alguien como Enzi o Roberts rompa de alguna manera la línea del partido, pero los demócratas tienen los ojos puestos en los tres: Alexander en particular, que se ha esforzado mucho por no inclinarse de ninguna manera antes del juicio.

Demócratas:

Senador Doug Jones de Alabama
Senador Joe Manchin de West Virginia
Senadora Kyrsten Sinema de Arizona

Los 47 senadores que están en el caucus de los demócratas apoyan el esfuerzo de Schumer por tener citaciones para documentos y testigos en la resolución de organización inicial para el juicio. (ver Jones en The Washington Post).

Pero más allá de eso, vale la pena destacar que no hay garantía de que todo el grupo demócrata votará para destituir al presidente. Esté atento a los tres mencionados anteriormente. Jones deja en claro en su artículo de opinión que todavía no está allí, y sin duda tiene la carrera de reelección más difícil del país. Manchin siempre se toma su tiempo en este tipo de votos y proviene de un estado que apoya a Trump de manera importante. Sinema simplemente no ha dado pistas, pero se ha separado del grupo más amplio en el pasado. Es completamente posible que haya demócratas que voten para absolver a Trump, y estos tres son los candidatos más probables. Pero todavía no lo sabemos.

CNN