Testigos del tiroteo mortal en Houston contradicen la versión de ICE
Por Julianna Bragg y Priscilla Alvarez, CNN
La versión de las autoridades federales sobre lo que llevó al tiroteo mortal de un hombre en Houston durante un operativo migratorio esta semana no coincide con la de tres hombres que fueron detenidos durante el incidente, según un abogado que habló con ellos.
Funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) dijeron que un agente abrió fuego el martes después de que Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano de 52 años, embistiera un vehículo de las fuerzas del orden y se negara a obedecer órdenes verbales durante una detención de tránsito que formaba parte de un “operativo dirigido”.
Pero los tres hombres detenidos dijeron al abogado Hugo Balderas-Ibarra que la versión de los hechos presentada por ICE es falsa. “En ningún momento utilizaron la camioneta para embestir a los agentes de ICE y en ningún momento la vida de estos agentes estuvo en peligro”, afirmó el abogado en un video publicado en su cuenta de Instagram.
Salgado Araujo recibió un disparo después de que agentes que viajaban en dos SUV negras, sin aparentes distintivos de las fuerzas del orden, persiguieran su camioneta de trabajo blanca, según videos de vigilancia obtenidos por CNN y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés).
Las luces policiales se encendieron en uno de los vehículos sin identificación de ICE y la camioneta redujo la velocidad antes de que los vehículos de ICE la embistieran, dijo Balderas-Ibarra a The Washington Post, citando el relato de los hombres detenidos. Según el abogado, un agente de ICE salió entonces de su vehículo y abrió fuego casi de inmediato, hiriendo a Salgado Araujo. CNN solicitó comentarios tanto al abogado como a ICE.
Salgado Araujo no era el objetivo del operativo, dijo a CNN una fuente familiarizada con los detalles preliminares del incidente.
Los detalles completos del encuentro mortal siguen sin estar claros, mientras aumentan las preguntas sobre cómo se intensificó la situación, los llamados a una investigación independiente y la indignación de la comunidad. El FBI, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y la Fiscalía del Condado de Harris investigan ahora lo ocurrido.
El caso marca el primer tiroteo mortal en el que participan agentes federales de inmigración desde que los ciudadanos estadounidenses Renée Good y Alex Pretti murieron en operativos de ICE en Minneapolis. También vuelve a plantear interrogantes sobre quiénes son objeto de la campaña nacional de control migratorio que el Gobierno de Trump afirma que busca expulsar de Estados Unidos a delincuentes peligrosos.
Antes del encuentro del martes, autoridades de Texas notificaron a ICE sobre dos personas —ninguna de ellas Salgado Araujo— que presuntamente se encontraban en Estados Unidos sin estatus migratorio legal y viajaban en una camioneta blanca, según la fuente.
El martes, “los agentes estaban casi en la dirección del objetivo cuando observaron una camioneta blanca con un individuo que se parecía al objetivo. Entonces iniciaron la detención del vehículo”, dijo a CNN un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional.
La camioneta estaba registrada a nombre de Salgado Araujo, de quien los agentes determinaron que se encontraba en el país sin autorización legal, según la fuente.
ICE afirmó que cuando los agentes intentaron detener a Salgado Araujo, este embistió su vehículo, lo que llevó a un agente a disparar su arma en defensa propia.
La familia de Salgado Araujo rechaza la versión del Gobierno federal y sostiene que el padre de tres hijos, trabajador de la construcción, se habría detenido si hubiera sabido que el vehículo que lo seguía pertenecía a ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional no ha difundido imágenes del tiroteo y ninguno de los agentes involucrados portaba cámaras corporales, dijo un portavoz. Más de la mitad de las oficinas de campo de ICE ya cuentan con cámaras corporales y se espera que el resto las reciba en un plazo de 60 días, añadió un portavoz de la agencia.
CNN preguntó al DHS si existe alguna grabación disponible de cámaras instaladas en los vehículos.
La ausencia de imágenes oficiales del tiroteo en Houston ha reavivado las preguntas sobre la transparencia y la rendición de cuentas en los operativos de control migratorio, meses después de que un juez federal en Chicago ordenara que los agentes de inmigración involucrados en esos operativos usaran y activaran sus cámaras corporales.
Ahora, en Houston y otros lugares, los videos que circulan en internet, en los que se ve una SUV negra siguiendo a la camioneta blanca y a un hombre tendido en el suelo mientras un agente federal se arrodilla junto a él, alimentan la indignación.
La Oficina del Inspector General del DHS encabeza ahora la investigación sobre el tiroteo, según ICE. La oficina del FBI en Houston también investiga la presunta agresión contra un agente federal de las fuerzas del orden.
La Fiscalía del Condado de Harris realiza su propia investigación y recopila información de manera independiente sobre el tiroteo, aunque “el acceso a pruebas clave sigue bajo control federal”, dijo el portavoz Rafael Lemaitre.
Los casos en los que un miembro de la comunidad muere durante un encuentro con las fuerzas del orden son “los más críticos para manejar correctamente”, dijo el fiscal del condado, Sean Teare, a Houston Public Media este jueves.
“Tenemos que poder demostrar a la comunidad, más que en cualquier otro tipo de caso, que actuamos con transparencia, que haremos una investigación exhaustiva y que llegaremos al fondo de lo ocurrido, nos guste o no el resultado”.
Teare añadió que proteger la integridad de la investigación es su máxima prioridad.
“Vamos a examinar todas las posibilidades y, si se cometió un delito estatal, ya sea asesinato, homicidio culposo o alteración de pruebas, lo vamos a investigar”, dijo. “Y si alguien cometió ese delito, no podrá escudarse detrás de una placa”.
El Departamento de Policía de Houston está dispuesto a proporcionar recursos para apoyar la investigación, dijo el jefe Noe Diaz en cartas enviadas a la Oficina del Inspector General del DHS y al FBI, compartidas con CNN.
Tres días después de la muerte de Salgado Araujo, el Gobierno de México decidió elevar sus preocupaciones más allá de la vía diplomática al solicitar investigaciones penales en Estados Unidos y exigir responsabilidades por la muerte de 17 ciudadanos mexicanos bajo custodia de ICE o durante operativos de esa agencia.
“Estamos preparando medidas legales”, dijo este viernes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. “Obviamente, las de mayor alcance irían a distintos organismos internacionales”.
Legisladores demócratas de Texas, activistas y la familia de Salgado Araujo exigen una investigación más profunda sobre su muerte. LULAC ofrece una recompensa de US$ 5.000 por información que conduzca a un arresto.
La familia espera recibir el cuerpo de Salgado Araujo este viernes para comenzar los preparativos del funeral y realizar una autopsia independiente, mientras enfrenta el impacto de su pérdida repentina, dijo el presidente nacional de LULAC, Román Palomares.
“Era joven. Estaba sano. Era fuerte. Tenía toda una vida por delante y su familia lo extraña”, afirmó, al anticipar que este viernes será un día especialmente difícil para sus seres queridos.
La representante demócrata por Texas, Sylvia Garcia, planteó la posibilidad de ampliar el alcance de la investigación si fuera necesario.
“Si ellos no pueden hacerlo, debemos acudir a la Comisión de Derechos Civiles. Debemos pedir la intervención de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos”, dijo Garcia a CNN. “Incluso deberíamos acudir al Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.
Como casi todos los días, Salgado Araujo salió de su casa el martes rumbo al East End de Houston, un área de mayoría hispana, para recoger al resto de su cuadrilla de construcción —su hermano y otros dos trabajadores— antes de dirigirse al norte para trabajar en varias viviendas, según su familia.
Poco antes de las 7:00 a. m., agentes de ICE intentaron detenerlo, informó la agencia.
CNN preguntó al DHS si los agentes de inmigración se identificaron ante Salgado Araujo.
Tras el tiroteo, un video muestra a un agente federal hablando por teléfono mientras permanece arrodillado junto a un hombre herido, boca abajo y gime de dolor, al lado de una SUV blanca estacionada cerca de una barbería. Juliet Martínez, residente de Houston que grabó el video y lo compartió con CNN, dijo que el hombre sangraba por el lado derecho del abdomen.
“Pedía ayuda y gritaba que le dolía”, recordó Martínez. “Gritaba: ‘¡Ayúdenme! ¡Me dispararon!’”.
ICE indicó en una declaración actualizada el miércoles que los servicios de emergencia fueron contactados inmediatamente después de que Salgado Araujo recibiera el disparo.
El Instituto de Ciencias Forenses del Condado de Harris informó a CNN el jueves que la causa de la muerte fue una herida de bala en el torso y que la forma de muerte fue determinada como homicidio.
Ronaldo Salgado, hijo de la víctima, dijo a CNN que cree que su padre habría obedecido a los agentes federales si hubiera sabido que el vehículo sin identificación que lo seguía pertenecía a ICE o a otra agencia de las fuerzas del orden.
Según su hijo, Salgado Araujo se había preparado para la posibilidad de un encuentro con las autoridades federales de inmigración. Había consultado con abogados y tenía previsto negarse a firmar cualquier documento antes de llamar a su esposa o a su hijo para que lo ayudaran a obtener su liberación si alguna vez era detenido.
También estaba “cerca de obtener su estatus legal”, dijo Ronaldo Salgado. “Hicimos todo correctamente, presentamos todos los documentos y asistimos a todas las citas”.
Salgado Araujo llevaba tres décadas viviendo y trabajando en Estados Unidos, manteniendo a su familia y avanzando en el proceso para obtener un permiso de trabajo, según su hijo, quien lo describió como un hombre reservado, trabajador y dedicado a su familia.
De acuerdo con la Fiscalía del Condado de Harris, Salgado Araujo no parecía tener antecedentes penales.
Ronaldo Salgado quiere que el mundo recuerde a su padre no por la forma en que murió, sino por la vida que construyó como esposo, padre y propietario de un negocio que creía en el sueño estadounidense.
“No merecía quedar reducido al titular ‘Hombre mexicano muere por disparos de ICE’”, dijo el hijo a CNN.
Salgado Araujo conoció a su esposa cuando ambos eran adolescentes en México, contó Ronaldo. Juntos criaron a tres hijos, inculcándoles la idea de que “la educación nos puede llevar muy lejos en la vida”. El hijo mayor se convirtió en maestro y sus dos hermanos estudiaron ingeniería.
También construyó una empresa de construcción exitosa y trabajó durante tres décadas en cientos de viviendas del área de Houston, dijo su hijo. Una campaña en GoFundMe organizada para apoyar a la familia afirma que Salgado Araujo era “conocido por su ética de trabajo, su sentido de la justicia y su disposición para ayudar a cualquiera que lo necesitara”.
“Me rompe profundamente el corazón saber que el hombre que me enseñó el valor del trabajo duro, los valores familiares y la educación ya no volverá a pasar una tarde en ese porche”, dijo Ronaldo Salgado.
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Con información de Alisha Ebrahimji, Ashley Killough, Dalia Faheid, Ed Lavandera, Caroll Alvarado y Karina Tsui, de CNN.
