¿Qué pasa en el centro de detención de ICE en Nueva Jersey donde hay una huelga de hambre?
Por Chris Boyette, Sarah Dewberry y Taylor Romine, CNN
La creciente indignación por las condiciones en los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se centra este martes nuevamente en una instalación en Newark, Nueva Jersey, donde manifestantes permanecen congregados un día después de que una tensa protesta derivara en caos.
Los manifestantes en Delaney Hall, una instalación de propiedad privada con capacidad para 1.000 camas donde desde hace meses se han denunciado condiciones inhumanas, bloquearon vehículos gubernamentales sin distintivos y forcejearon con agentes de ICE armados y con los rostros cubiertos. Algunos de estos agentes utilizaron botes de gas y porras, según muestran videos de Freedom News TV obtenidos por CNN.
Las tensiones afuera de la instalación se intensificaron durante el fin de semana y políticos pidieron supervisión tras meses de acusaciones de condiciones inhumanas. Otros centros de ICE en todo el país también han enfrentado acusaciones de condiciones deficientes mientras el Gobierno del presidente Donald Trump continúa una campaña masiva de deportación a nivel nacional.
Una investigación reciente de CNN encontró que casi 50 detenidos de ICE han muerto desde el regreso de Trump al cargo, la cifra más alta de muertes en al menos dos décadas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) refutó las afirmaciones publicadas por funcionarios electos durante el fin de semana, diciendo que los políticos estaban “difundiendo calumnias sobre las fuerzas del orden de ICE y la instalación de ICE en Delaney Hall”.
Esto es lo que sabemos sobre la instalación de Nueva Jersey y por qué está en el centro de otra ola de protestas y denuncias de condiciones de vida deficientes.
Antes de los enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales, un grupo de detenidos en Delaney Hall inició una huelga de hambre y laboral el viernes para protestar por la comida en mal estado en el centro, uno de los muchos problemas que han enfrentado regularmente durante su detención, según informaron los abogados que representan a algunos de los detenidos.
Aproximadamente 300 detenidos participaron en la huelga, informó NJ.com
“Las condiciones son brutales”, declaró Selenia Destefani, abogada directora y consejera delegada de Nova Law Group, bufete que representa a varias personas en el centro. “La gente duerme en el suelo, las habitaciones están abarrotadas, las duchas son frías, no hay comida y las celdas tienen un frío extremo sin mantas. No son condiciones dignas para vivir”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no respondió directamente a esas acusaciones cuando se le solicitó un comentario, pero declaró en un comunicado de prensa enviado a CNN que “a todos los detenidos se les proporcionan 3 comidas al día, agua potable, ropa, ropa de cama, duchas, jabón y artículos de aseo personal”.
“Los inmigrantes indocumentados también tienen acceso a teléfonos para comunicarse con sus familiares y abogados”, decía el comunicado de prensa. “Dietistas certificados evalúan las comidas. De hecho, ICE tiene estándares de detención más estrictos que la mayoría de las prisiones estadounidenses que albergan a ciudadanos estadounidenses”.
Según Alex Minogue, otro abogado que trabaja en Nova Law Group, el bufete de abogados también afirmó haber tenido clientes con afecciones médicas como cáncer y diabetes que no pueden acceder a la atención médica ni a los medicamentos necesarios.
El DHS tampoco respondió directamente a la afirmación sobre el acceso de los clientes al tratamiento y la medicación, pero comentó en el comunicado de prensa que “proporciona atención médica integral desde el momento en que un extranjero entra bajo custodia de ICE” y que “esto incluye servicios médicos, dentales y de salud mental según disponibilidad, y acceso a citas médicas y atención de emergencia las 24 horas”.
Según Destefani, uno de los clientes de Nova Law Group, Martin Alonso Soto Hernández, participó junto con otros detenidos en la huelga de hambre y de trabajo, y le sirvieron comida en mal estado con gusanos.
El DHS no respondió directamente a la acusación sobre la comida en mal estado.
La huelga ha sido pacífica, y los detenidos se han negado a comer o trabajar, indicó.
El senador estadounidense Andy Kim, de Nueva Jersey, dijo que visitó Delaney Hall el sábado tras escuchar informes sobre la huelga de hambre. El legislador demócrata escribió en una publicación en X que habló con personas que dijeron que fueron arrestadas en entrevistas de inmigración programadas para obtener tarjetas de residencia permanente, y que presenció “un cartón con la leche dentro solidificada”.
El representante estadounidense Frank Pallone afirmó en una publicación que los detenidos le mostraron comida enmohecida que les habían servido.
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió directamente a la pregunta sobre los comentarios de Pallone.
“Las condiciones son absolutamente indignantes”, se quejó Pallone. “Este lugar debe ser clausurado”.
El DHS negó las afirmaciones de Kim y otros políticos en un comunicado de prensa el lunes por la tarde.
“Esto no es más que una maniobra política de políticos santuario de Nueva Jersey para conseguir clics de recaudación de fondos”, dijo en un comunicado la vicesecretaria interina Lauren Bis. “NO hay huelga de hambre en Delaney Hall. NO hay condiciones deficientes ni abuso en la instalación”.
CNN también se ha comunicado con GEO Group, que opera la instalación, para solicitar comentarios sobre las afirmaciones de los detenidos.
Al menos una docena de personas se congregaron frente a Delaney Hall la noche del domingo y la madrugada del lunes en una protesta que, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), surgió de un intento por impedir el traslado de Soto Hernández a otro centro.
Su esposa había organizado una manifestación el viernes para anunciar la huelga de hambre en Delaney Hall, informó NJ.com.
Se vio a agentes del orden con máscaras y chalecos marcados con parches de ICE sacar a manifestantes de una multitud y detenerlos, con al menos un manifestante arrastrado por el suelo, muestra un video de Freedom News TV. Aún no está claro qué provocó el incidente.
Se escuchó a manifestantes gritar “alto” mientras los agentes se adentraban en la multitud.
El video luego muestra a manifestantes colocando barricadas amarillas frente a un vehículo sin identificación que hacía sonar sus sirenas y con luces de emergencia intermitentes.
Un portavoz del DHS dijo a CNN que aproximadamente 125 personas “rodearon” Delaney Hall. Formaron “una cadena humana alrededor de las entradas de la instalación y levantaron barricadas, bloqueando todas las entradas y salidas”, aseguró la agencia.
Durante toda la tarde y hasta bien entrada la noche, las protestas continuaron.
En los videos se veía a la gente gritando a los agentes mientras sonaban las sirenas de fondo. Se observó al menos a una persona detenida, y a agentes federales lanzando una granada de gas lacrimógeno de tipo desconocido y ordenando a los manifestantes que retrocedieran.
Kim quedó atrapado en una nube de gas lacrimógeno el lunes y tuvo dificultades para respirar, según informó NJ.com. Una fotografía del medio mostraba al senador mientras alguien en el lugar le echaba agua en los ojos.
“Los civiles fueron reducidos y confinados, y los agentes dispararon balas de pimienta y gas pimienta contra la multitud”, declaró Kim en una publicación en X el lunes por la noche.
En un comunicado emitido a última hora del lunes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que “ninguna persona fue alcanzada directamente por proyectiles de gas pimienta” y que “los alborotadores impidieron que las fuerzas del orden salieran de las instalaciones del ICE”, lo que llevó a los agentes a dar varias órdenes verbales seguidas de una “cantidad mínima” de fuerza tras su negativa a obedecer.
“Martin Alonso Soto Hernández, un extranjero en situación irregular acusado de agresión, estaba programado para ser trasladado a otra instalación de detención de ICE, pero agitadores obstruyeron el paso del vehículo…”, dijo el DHS en el comunicado. “Más tarde, en la noche, ICE dispersó con éxito a aproximadamente 70 agitadores y retiró las barricadas que obstaculizaban las operaciones, y pudieron trasladar a Soto Hernández a la Instalación de Detención por Contrato de Elizabeth”.
Abogados que representan a Soto Hernández dijeron que pudieron verlo en el Centro de Detención de Elizabeth, otra instalación en Nueva Jersey a la que fue trasladado en medio de la noche.
“Nos estaba contando que ahora pesa como 110 libras” (casi 50 kilos), dijo el abogado Alex Minogue. “Está en los puros huesos. Podría llevárselo el viento”.
Soto Hernández, detenido por ICE el 20 de enero mientras compraba pañales, había sido arrestado previamente por un presunto incidente de violencia doméstica contra su esposa, pero los cargos fueron desestimados y eliminados de su expediente, informaron sus abogados.
Su cliente fue una de las muchas personas que participaron pacíficamente en la huelga, añadieron.
El domingo, un guardia se acercó a la celda de Soto Hernández y colocó un papel contra la ventana, informándole que iba a ser liberado, declararon sus abogados.
Le devolvieron sus pertenencias y ropa, pero luego fue detenido nuevamente en un proceso que lo dejó esposado en tobillos y muñecas, y cubierto de moretones, explicó Destefani.
Tras ser trasladado al Centro de Detención de Elizabeth, Soto Hernández ha sido puesto en aislamiento y no se le permite recibir llamadas, agregaron sus abogados.
Cuando se le preguntó sobre las acusaciones que Soto Hernández y sus abogados hicieron sobre su tiempo detenido, el DHS envió un comunicado de prensa que había publicado más temprano ese día, en el que afirmaba que las acusaciones de los políticos sobre el centro eran falsas.
Según Minogue, la esposa de Soto Hernández, Gabriela, quien tiene cuatro meses de embarazo, está pasando por momentos difíciles durante su detención.
La pareja tiene otros dos hijos, uno de los cuales requiere atención médica que han tenido que posponer debido a la dificultad de atenderlo con un solo proveedor.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, y otros legisladores demócratas confirmaron que no se les permitió ingresar al centro de detención el domingo y el lunes.
Un portavoz del DHS dijo a CNN el lunes que “las visitas han sido suspendidas por extrema precaución” tras los enfrentamientos.
La gobernadora, que anteriormente dijo estar “perturbada” por los reportes de malas condiciones en Delaney Hall, afirmó que seguiría abogando por el cierre del centro de detención.
“Nunca creí que Delaney Hall debiera abrir sus puertas. Aquí, en Nueva Jersey, teníamos una ley en contra de los centros de detención de gestión privada”, declaró Sherrill en una conferencia de prensa el martes. “Creo que, a juzgar por la falta de rendición de cuentas, estamos viendo exactamente por qué constituyen una mala idea”.
“El hecho de que no me permitieran el acceso al interior del recinto da a entender que algo ‘turbio’ ocurre allí, y eso me resulta sumamente preocupante”, añadió la gobernadora.
La inquietud respecto a las condiciones en Delaney Hall bajo la gestión de GEO Group se remonta a alrededor de 2023, cuando la empresa solicitó un contrato para su reapertura. El senador estadounidense Cory Booker, de Nueva Jersey, instó a la administración Biden a no utilizar dichas instalaciones, calificando el contrato privado como “un insulto para las comunidades inmigrantes y para los defensores de sus derechos, tanto en Nueva Jersey como en el resto del país, quienes han luchado incansablemente para documentar los abusos contra los derechos humanos cometidos en los centros de detención privados”.
Booker denunció las condiciones actuales en una publicación en redes sociales el lunes, afirmando: “Los inmigrantes en Delaney Hall se encuentran en huelga de hambre porque están luchando por sus derechos humanos”, dado que las condiciones son “deplorables”.
“Estamos trabajando en colaboración con nuestros socios en el estado para poner fin a esta pesadilla, y volveré a acudir a Delaney Hall para llevar a cabo labores de supervisión”, concluyó.
El congresista Rob Menendez Jr., que representa el área alrededor de Delaney Hall, publicó en X que visitó la instalación “para realizar una visita de supervisión sin previo aviso” después de enterarse de que un elector estaba en riesgo de ser trasladado o deportado debido a su participación en la reciente huelga, pero se le negó el acceso a la instalación.
Menéndez llegó a Delaney Hall el domingo por la noche y solicitó ver a Soto Hernández, pero le dijeron que tendría que esperar, declaró a CNN.
Cuando finalmente pudo reunirse con un funcionario de ICE el lunes por la mañana, tras pasar toda la noche en el centro, le informaron que Soto Hernández había sido trasladado durante la noche.
CNN se ha puesto en contacto con el DHS para obtener información sobre las declaraciones de Menéndez.
Menéndez indicó que lo primero que pensó fue en la esposa de Soto Hernández. “Su esposa no dormía. Claramente está muy estresada, sufre de ansiedad, tiene hijos pequeños a los que cuida sola y está embarazada”, apuntó.
Posteriormente, pudo ver a Soto Hernández en el Centro de Detención de Elizabeth, según publicó en X: “Nuestro trabajo aquí no ha terminado. La lucha continúa. Y no cejaremos en nuestro empeño hasta que todos los centros de detención privados sean cerrados y ICE sea abolido”.
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Andy Rose de CNN contribuyó con este reporte.
